¿Cómo funciona el cantado electrónico en Wimbledon?
Hawk-Eye en vez de jueces de línea, la revisión por video de 2026 y lo que aún se reclama
En Wimbledon todas las líneas se cantan de forma electrónica. Hawk-Eye Live sigue la pelota con 18 cámaras por cancha y anuncia “out” y “fault” automáticamente: los jueces de línea desaparecieron en 2025, después de 148 años. La novedad de 2026 es la revisión por video en seis canchas principales: los jugadores tienen solicitudes ilimitadas para que el juez de silla vuelva a ver decisiones de criterio como “not up” (doble bote), “foul shot” y “touch”. Si una pelota entra o sale lo decide la máquina, sin apelación; esas decisiones de criterio siguen en manos del juez de silla, ahora con repetición en video.
¿Qué cambia en el arbitraje de Wimbledon 2026?
La 139.ª edición del torneo (del 29 de junio al 12 de julio de 2026) trae dos cambios en el arbitraje. El más importante es la revisión por video, la primera en la historia de Wimbledon: los jugadores pueden pedir al juez de silla que vuelva a ver ciertas decisiones de criterio en seis canchas. En la Cancha Central y la Cancha 1 vale para todos los partidos; en la Cancha 2, la Cancha 3, la Cancha 12 y la Cancha 18, para los individuales.
El segundo cambio es menor, pero responde a una queja de 2025: los marcadores de todas las canchas, también en la fase clasificatoria, muestran ahora indicadores visuales de “out” y “fault” del cantado electrónico. En 2025, varios jugadores, entre ellos Emma Raducanu y Aryna Sabalenka, dijeron que a veces la voz automática no se oía con el ruido del público.
El All England Club anunció los dos cambios el 21 de marzo de 2026 y los presentó como respuesta directa a lo aprendido en el primer año de cantado electrónico en vivo. Wimbledon es el tercer Grand Slam que adopta la revisión por video: debutó en el US Open 2023 y después la incorporó el Australian Open.
Juntos, los dos sistemas reparten el arbitraje con claridad: la máquina canta las líneas y el juez de silla conserva las decisiones de criterio. Ese reparto está cambiando la forma en que la tecnología ayuda a los jueces en el deporte.
¿Cómo funciona el cantado electrónico de líneas en Wimbledon?
El cantado electrónico de líneas en vivo (ELC, por sus siglas en inglés) de Wimbledon se basa en Hawk-Eye, el mismo sistema de seguimiento de la pelota que antes se usaba para los desafíos. 18 cámaras alrededor de cada cancha siguen la pelota en tiempo real, y una voz automática anuncia “out!” o “fault!” una fracción de segundo después del bote.
La decisión es en vivo y definitiva. No hay jueces de línea a los que corregir ni sistema de desafíos. Con el cantado en vivo, en 2025, desapareció la pausa teatral en la que el público aplaudía mientras la animación de Hawk-Eye aparecía en pantalla. Los jugadores aún pueden pedir que se muestre la repetición, pero la repetición no cambia la decisión.
La presencia humana se redujo mucho. Antes del cambio, Wimbledon tenía unos 300 jueces de línea; desde 2025 quedan unos 80 como “asistentes de partido”, listos para intervenir si falla la tecnología. Los jueces de línea estuvieron en las canchas de Wimbledon durante 148 años, desde el primer torneo en 1877.
Para los estándares del circuito, Wimbledon llegó tarde: el ATP Tour usa el ELC en vivo en todos sus torneos desde el inicio de 2025, y el Australian Open y el US Open hicieron el cambio antes. El césped tampoco tiene el recurso de la arcilla: la pelota no deja una marca legible. Cuando se fueron los jueces de línea, el sistema de cámaras quedó como único testigo de dónde botó la pelota.
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¿Qué decisiones se pueden revisar por video?
La revisión por video no cubre las líneas: esas decisiones son del ELC y son definitivas. Cubre las decisiones de criterio del juez de silla, en las que antes la única prueba era lo que el juez había visto. Según el anuncio del All England Club, se pueden revisar decisiones como “not up” (la pelota botó dos veces antes de que el jugador la golpeara), “foul shot” (un golpe ilegal, como un doble golpe) y “touch” (la pelota tocó a un jugador o un jugador tocó la red).
La revisión se puede pedir en tres situaciones: ante una decisión que termina el punto, cuando un jugador detiene el juego de inmediato o justo al terminar el punto si hubo obstaculización. Las solicitudes son ilimitadas: pedir una revisión y perderla no tiene castigo. El antiguo sistema de desafíos para las líneas, en cambio, permitía tres desafíos fallidos por set.
No hay un juez de video aparte. El propio juez de silla vuelve a ver las imágenes en una pantalla junto a la silla y toma la decisión final. Quien tomó la decisión original es también quien resuelve la revisión.
| Call | What It Means | Who Decides |
|---|---|---|
| Not up | La pelota botó dos veces antes de que el jugador llegara | Juez de silla, con revisión por video en seis canchas |
| Foul shot | Un golpe ilegal, como un doble golpe o acompañar la pelota | Juez de silla, con revisión por video en seis canchas |
| Touch | La pelota tocó a un jugador o un jugador tocó la red | Juez de silla, con revisión por video en seis canchas |
| Pelota dentro o fuera / falta de pie | Dónde cayó la pelota o dónde estaba el pie respecto de la línea | Cantado electrónico de líneas: automático, en vivo, definitivo, sin desafío |
¿Por qué el cantado electrónico de líneas generó tanta polémica?
El primer año de la tecnología dejó dos fallos muy sonados. En la cuarta ronda de 2025 entre Anastasia Pavlyuchenkova y Sonay Kartal, un operador desactivó por error el seguimiento de la pelota en un lado de la cancha durante un juego entero. Tres pelotas quedaron sin cantar. Cuando un tiro de Kartal salió claramente largo sin que sonara “out”, el juez de silla Nico Helwerth detuvo el juego y ordenó repetir el punto. Pavlyuchenkova, que se quedó sin el 5-4 a su favor, le dijo: “Me robaron el juego”. Wimbledon pidió disculpas a las dos jugadoras y quitó a los operadores la posibilidad de apagar el seguimiento, así que ese fallo no se puede repetir.
Días después, en los cuartos de final entre Taylor Fritz y Karen Khachanov, el sistema cantó “fault” en un drive de Fritz que había caído dentro de la línea de fondo. La causa: el seguimiento no se había reiniciado después de que se recogiera una pelota durante el primer saque de Fritz.
La confianza de los jugadores se dividió. Jack Draper dijo: “Sinceramente, no creo que sea exacto al cien por cien”. Emma Raducanu dijo que no confiaba en el sistema tras lo que consideró una pelota mal cantada, y Belinda Bencic contó que esa opinión era común en el vestuario. En el otro lado, Taylor Fritz lo llamó “un sistema mejor” que los jueces de línea, y Novak Djokovic dijo que la tecnología es “probablemente más precisa” que un juez de línea, aunque admitió que los fallos en momentos delicados son el precio.
Es lo mismo que el fútbol aprendió con el VAR: la tecnología de precisión no termina con las discusiones, las traslada. Se pasa de “¿la pelota salió?” a “¿podemos confiar en la máquina?”.
¿Qué decisiones son automáticas y cuáles siguen siendo humanas?
El tenis adoptó sin mucho ruido el mismo reparto que usa el fútbol: las decisiones de hecho, que se pueden medir, son para la máquina; las de criterio siguen en manos humanas, ahora con apoyo de la repetición.
Si una pelota cayó dentro o fuera es un hecho medible: un conjunto de cámaras lo responde mejor que cualquier ojo humano, por eso la decisión es automática y no se puede desafiar. Si la pelota botó dos veces, si el marco de la raqueta golpeó dos veces la pelota o si una mano rozó la red son decisiones de interpretación: dependen de lo que percibió el juez, así que siguen en la silla, ahora con la repetición en video como respaldo.
Una decisión de diseño llama la atención: en Wimbledon, el juez de silla revisa su propia decisión. El fútbol separa los papeles: un árbitro de VAR mira a distancia y recomienda la revisión. El tenis confía en un solo juez para que se corrija a sí mismo con la repetición. La autoridad queda en un solo lugar, pero el juez tiene que ser su propio crítico.
Este reparto entre medir y juzgar es la base del arbitraje moderno y el principio que explica cómo la IA y la tecnología están llegando a los deportes de puntuación por jueces. Plataformas de puntuación como JudgeMate parten del mismo reparto: el sistema registra, cronometra y calcula lo que se puede medir, y los jueces dedican su atención a lo que de verdad requiere criterio.
¿Cómo se comparan los cuatro Grand Slams en 2026?
Los cuatro grandes quedaron en tres situaciones distintas. El Australian Open y el US Open usan cantado electrónico de líneas en vivo con revisión por video; el US Open fue pionero de la revisión por video en 2023. Wimbledon se sumó por completo en 2026: agregó la revisión por video al ELC que adoptó en 2025.
Roland-Garros es la excepción. La federación francesa confirmó que los jueces de línea siguen en 2026, y su vicepresidente, Lionel Ollinger, dijo que el torneo “seguirá mostrando la excelencia del arbitraje francés”. La arcilla hace defendible esa decisión: la pelota deja una marca legible y el juez de silla baja a revisarla cuando se lo piden, un sistema físico de revisión que ninguna otra superficie ofrece.
| Grand Slam | Line Calls | Video Review | Line Judges |
|---|---|---|---|
| Australian Open | ELC en vivo (automático) | Sí | No |
| Roland-Garros | Jueces de línea + marcas de la pelota en arcilla | No | Sí (confirmado para 2026) |
| Wimbledon | ELC en vivo desde 2025 (Hawk-Eye) | Sí: novedad de 2026, seis canchas | No (eliminados después de 148 años) |
| US Open | ELC en vivo (automático) | Sí: primer Grand Slam, 2023 | No |
Ejemplo práctico: una revisión de “not up” paso a paso
Así funciona una revisión por video en la Cancha Central en 2026, con 5-5 en el set decisivo.
Paso 1: la decisión. El jugador A juega una dejada. El jugador B corre hacia la red y pasa la pelota al otro lado con un toque de muñeca. El juez de silla canta “not up”: considera que la pelota botó dos veces antes de que llegara la raqueta de B. La decisión termina el punto a favor de A.
Paso 2: la solicitud. B se acerca a la silla y pide una revisión por video. Es una decisión que termina el punto, así que se puede revisar. B ya usó dos revisiones antes en el partido, pero da igual: las solicitudes son ilimitadas.
Paso 3: la revisión. No hay un juez de video al que consultar. El juez de silla vuelve a ver la jugada en la pantalla de revisión, cuadro por cuadro, mientras el estadio ve la misma repetición.
Paso 4: la decisión final. Las imágenes muestran una franja de césped entre el segundo bote y el golpe: la pelota seguía en juego. El juez revoca su propia decisión y anuncia la corrección.
Paso 5: el resultado. El punto se resuelve según las reglas del tenis para una decisión corregida y se actualiza el marcador. La revisión no le cuesta nada a B: no se descuenta ningún contador y el siguiente punto empieza con los mismos derechos.
Tiempo total: menos de un minuto. Se parece más a una consulta del DRS en el críquet que a una deliberación del VAR con varios ángulos.
¿Sumas notas a mano? Que JudgeMate haga las cuentas.
JudgeMate suma en vivo la nota de cada juez. La clasificación se actualiza sola y los deportistas la siguen desde el celular.
Preguntas frecuentes
Fuentes primarias
- Wimbledon announces introduction of Video Review technology for 2026 — ATP Tour
- Wimbledon to introduce video review on six courts in 2026 — ESPN / Associated Press
- Why electronic line-calling is causing controversy as Raducanu and Draper question system — Sky Sports
- French Open will retain human line judges for 2026, making it a Grand Slam outlier — Sky Sports
- The Championships, Wimbledon — official site — AELTC
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